"No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies". Robert Louis Stevenson.
"PROXIMA RUTA:19 DE JUNIO- Volvemos a la Sierra de Gredos para realizar la Senda de la Rubía"
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martes, 29 de enero de 2013

CUADERNO DE CAMPO

CONSEJOS PARA SITUACIONES DESESPERADAS

  • Cómo encender fuego con leña húmeda. En una situación límite de hipotermia una hoguera puede salvar tu vida y muy probablemente las condiciones no sean las idóneas para encender el fuego (lluvia, nieve) por lo que la madera estará húmeda o mojada. Hay maderas que prenden muy rápido, como la corteza del abedul o la resina. La mejor aliada para estas ocasiones es llevar en nuestra mochila una modesta vela, porque en estas condiciones la mecha no se puede mojar. Prepara una pequeña hoguera en forma de tienda india colocando los palos más finos en el interior, enciende la vela y colocala en el interior. La vela es una fuente de calor permanente, mientras se consume evapora la humedad de la madera y logra prenderla con más facilidad.

  • Vivac con una manta aluminizada. Una manta de supervivencia puede sacarta de un apuro si tienes que dormir al raso sin tenerlo previsto. Son muy ligeras y tienen una capa dorada y otra plateada: la dorada absorbe el calor y la plateada lo refleja. Para protegerte del frio debes taparte dejando la cara dorada hacia fuera y la plateada pegada al cuerpo. La técnica de vivac es simple: ¡envuélvete con ella!. Reduce la superficie de tu cuerpo acurrucándote, así reducirás la pérdida de calor. Si no puedes aislarte del suelo duerme sentado. Que te envuelvas con la manta no quita que te pongas toda la ropa que tengas. Pies, manos, cabeza y zona central deben cubrirse bien. Pero ten cuidad porque las mantas no son transpirables, atrapan el vapor de agua que se forma en el interior y puede empapar tu ropa.



(Fuente: Revista Oxigeno)

martes, 15 de enero de 2013

RUTAS REALIZADAS

LAGUNA DE LA CAÑADA DEL GALLO
Sierra de Gredos

El pasado mes de Diciembre nos dirigimos a la Sierra de Gredos para realizar esta ruta desconocida para muchos, entre ellos nosotros. Esperábamos encontrar algo de nieve y la encontramos, así casi sin quererlo realizamos una "travesía invernal"
Iniciamos el recorrido en Hoyos del Espino, pueblo estrella de la Sierra de Gredos, después de un reconfortante café calentito.



Nos dirigimos a la salida del pueblo, en dirección a Barco de Avila, y en la curva que hay a la salida llegamos al desvío  que sube a la ermita de la Virgen del Espino. Subimos por esta calle y enseguida tomamos otra hacia la derecha que comienza a ascender. La carretera esta totalmente cubierta de nieve, con algunos trozos helados que nos producen algún que otro resbalón. Nos adelanta un grupo de gente haciendo una ruta a caballo. El día esta ideal, sol radiante, poco frío y mucha nieve en las montañas y en el camino.
Continuamos ascendiendo pero sin mucha dificultad.



Continuamos remontando la ladera para llegar al final a un gran planicie completamente nevada por lo que tenemos algún problema para distinguir el camino, pero gracias al gps conseguimos tomar la dirección correcta. Divisamos un par de bosquetes de pinos hacia los que nos dirigimos. 
Tenemos que atravesar algún que otro arroyo completamente helado y camuflado bajo el manto nival. (Alguno mete el pie en el agua, pero sin problemas)



Llegamos cerca de una naves ganaderas y tomamos una calleja empedrada y estrecha entre dos vallas de piedras que nos lleva a desembocar a una zona llana cubierta de matorral. Nos ayudamos continuamente del gps para tomar la dirección correcta ya que la ruta carece totalmente de señalización y con la nieve no se distingue el pequeño sendero que debemos seguir. Mas adelante llegamos a una zona de praderas que poco después se convierte en un bosque de piornos y alcanzamos un portillo que pasamos, siguiendo una borrosa pista hacia la izquierda hasta alcanzar la lagunilla de la Cañada del Gallo (aquí nos encontramos el único cartel de la ruta, aunque viene de Hoyos del Collado)



Desde aquí tenemos unas vistas de casi toda la sierra de Gredos realmente bonita, destacando el macizo central y como no nuestro amado Almanzor. Nos encontramos a casi 1800 metros de altitud y la laguna esta completamente helada. Algún incauto intenta acercarse a la orilla pero al final no lo consigue.



Intentamos localizar el nacimiento del río Alberche siguiendo un poco hacia adelante guiándonos por las indicaciones del gps. Llegamos al teórico nacimiento, pero entre la nieve y la poca entidad del río en sus inicios no conseguimos localizarlo exactamente.
Iniciamos el regreso por el mismo camino, bueno casi por el mismo, alguna vaca nos impide el paso por el camino inicial.




Llegamos a Hoyos del Espino, final de esta fantástica y desconocida ruta invernal.

viernes, 14 de diciembre de 2012

CUADERNO DE CAMPO

El equipo para combatir el frío




El invierno ya está aquí, una de las mejores estaciones para disfrutar de la montaña. La soledad vuelve a reinar sobre valles repletos unos meses antes. La vista del paisaje nevado es un auténtico regalo. Sólo hay que pagar un precio: el frío. Ya que está ahí, vamos a intentar sufrir lo menos posible.



El concepto que ofrece mejores resultados, por su versatilidad y comodidad, es el abrigo por capas:

- La base: Pegada al cuerpo y compuesta por las prendas térmicas, que tienen mucha importancia, pues mantienen el cuerpo caliente y expulsan la humedad producida por el sudor. Las fibras que las componen son de secado rápido.

 
- La capa que retiene el calor. En ella encontramos los llamados "forros polares", que tienen variantes innumerables de grosor, capacidad calorífica, rapidez de secado y transpiración.

 
- La exterior. Cumple con una función aislante, protege del viento, el agua o la nieve y es la responsable de que estemos secos. En esta capa, las variantes son muchas: número de capas de la prenda, tipo de membrana para conseguir que sea impermeable y transpire.


Todas ellas son descripciones muy básicas de un sistema que tiene la ventaja de ser fácil y rápidamente adaptable a cada momento e intercambiable en la medida de cada situación.

Todo este sistema de abrigarse y protegerse con varias capas es válido tambien para piernas y manos. En el fondo, la idea es crear cámaras de aire entre una y otra capa.

A la hora de elegir el equipo es importante pensar en su ligereza y comodidad.


Pero ante todo recordad que el mejor de los equipos, por sí sólo, no hace mejores montañeros.


Fuente: Revista Caminar.

jueves, 6 de diciembre de 2012

RUTAS REALIZADAS. ASCENSION A LA ALMENARA




SIERRA DE GATA

Mudos testigos de los avatares y pugnas entre los hombres de esta tierra de frontera, tantas veces conquistada y reconquistada, la encumbrada silueta de los castillos, antaño altanera, se convierte hoy en ruina de desmochados perfiles, cargados de un halo de misterio y ensoñación.
En esta excursión visitaremos la torre de la Almenara situado en las proximidades del pueblo de Gata. Del primitivo recinto árabe solo queda el muro perimetral y la puerta en codo. La torre debió ser edificada a comienzos del siglo XIV. Se abandona definitivamente a lo largo del siglo XVI.
Supera la veintena de metros, construida en granito. Interiormente se distribuía en tres plantas. Tenía puerta de acceso elevada y puente levadizo.


El pasado mes de noviembre nos dispusimos a conquistar los 1000 metros de altitud del monte donde se asienta la torre de la Almenara, verdadera atalaya de toda la Sierra de Gata. Nos juntamos 17 senderistas de todas las edades dispuestos a pasar un bonito día otoñal en la sierra, aunque nos encontramos con más frío del esperado.

El recorrido lo iniciamos en el bello pueblo de Gata. Desde la plaza mayor, donde nos hemos tomado un cafetin, buscaremos la calle del Negrón que nos lleva a salir del pueblo por una calleja empedrada. Enseguida nos vemos rodeados de bosques de robles, castaños y alisos.


Vamos ascendiendo cómodamente con la rivera de Gata a nuestra derecha. Los colores del otoño nos envuelven por todos los lados. Nos encontramos también con algunos caballos que hacen la delicia de los más pequeños. El camino pronto se hace senda y así llegamos a una pequeña mancha de melojos y castaños, junto a una majada, donde parece que desaparece el camino. Buscamos una pequeña senda que comienza una corta pero dura subida hasta llegar a un pequeño collado donde el viento gélido nos azota fuertemente. 


Ya vemos la torre en todo su esplendor, pero aún nos queda otro tramo duro. Giramos hacia nuestra derecha en dirección al Castillo para buscar un pequeño camino que marca el ascenso a la torre. Al llegar arriba el viento nos azota fuertemente pero disfrutamos del lugar y de las magnificas vistas que nos proporciona. 


Buscamos un lugar resguardado para comer nuestras viandas (con vino incluido) y rápidamente debido al frío intenso iniciamos el descenso. 


De nuevo en el bosque y sin tanto frío disfrutamos del paisaje otoñal, con sus colores, setas, animales y demás. Así llegamos al pueblo de Gata y nos vamos a tomar un cafetito caliente que bien merecido lo tenemos.

Podéis disfrutar de un pequeño vídeo: http://youtu.be/c2mMAM3Ucbc