COLLADO DE ENMEDIO Y PUERTO DE HONDURAS
VALLE DEL AMBROZ
Comenzaremos la ruta en la localidad de Gargantilla, tomando
dirección hacia la piscina natural. Al principio la pista esta asfaltada. Así
llegaremos a una bifurcación, donde giraremos a la derecha continuando por otra
pista también asfaltada en sus primeros metros.
Seguimos las señales blancas y verdes del sendero local.
Seguimos ascendiendo con unas buenas vistas a nuestra izquierda de todo el
valle de Ambroz. La pista se convierte en camino de tierra con algunos trozos
asfaltados. Enseguida comenzamos a hacer unas grandes revueltas que nos llevan
en un continuo ascenso hasta llegar a una zona donde ya desaparece el bosque,
parece que hemos llegado al collado pero no, solo se trata de unas praderas con
muros de piedra y ganado y caballo pastando por la zona. Aquí desaparecen las
señales blancas y verdes pero no sabemos si hemos llegado al Collado de
Enmedio. (Según los mapas topográficos consultados nos encontramos en el
Collado de Santa María.)

Nosotros debemos seguir ascendiendo, por la mejor zona que
podamos, porque no hay una senda clara. Al tomar una ladera volvemos a
encontrar las marcas blancas y verdes que un poco más adelante vuelven a
desaparecer, y así llegamos a un nuevo collado con unas impresionantes vistas,
ahora sí, según los mapas hemos llegado al Collado de Enmedio.
A partir de aquí, todo se complica, el tiempo da un brusco
giro y se nos empieza a cubrir el cielo,
a llover, y lo peor, llega la niebla.
La subida cada vez es más dura, y no hay camino ni sendero.
Los piornos hacen acto de presencia y cada vez nos dificultan mas el camino.
Llegamos al collado Cimero y continuamos ascendiendo. El día cada vez está más
cerrado y la visibilidad es bastante baja. Dudamos si darnos la vuelta, pero
decidimos continuar guiándonos por el GPS.
En continuo y duro ascenso y por donde nos dejan los piornos
llegamos al Collado de los Mesados. Nos queda ya la última subida para llegar a
la parte más alta de la ruta: El Cerro de la Buitrera a 1.741 metros de altura.
A partir de aquí comenzamos el descenso hacia el puerto de
Honduras, al lado de una alambrada y que se nos hace también tremendamente dura
debido a la gran cantidad de piornos que cubren toda la zona. En algunos tramos
parece imposible poder pasar.
Llegamos muy mojados al puerto de Honduras, donde hacemos un
pequeño descanso para comer un poco.
Creemos que a partir de aquí la cosa será mejor, pero no
mejora todo lo que creíamos. Para empezar la señalización del sendero GR-10 que
nos debería guiar brilla por su absoluta ausencia.
Comenzamos el descenso, al principio por un sendero bastante
aparente pero que poco a poco se va complicando debido al mal estado del
terreno. Ha debido de haber varias torrenteras o riachuelos desbordados que en
algunos tramos han convertido el sendero en una verdadera pedrera, muy difícil
de atravesar. Poco a poco vamos descendiendo y acercándonos a Gargantilla.
Finalmente llegamos al pueblo con las últimas luces del día,
volvemos a pasar junto a la piscina natural para llegar al final de la ruta.
DESCARGATE EL TRAC DE LA RUTA PINCHANDO AQUI